domingo, 19 de octubre de 2008

Valparaíso, puerto de mi amor.

¿Cómo podemos definir Valparaíso? Ciudad costera, V región, Chile. ¿Es realmente eso suficiente? Por supuesto que no.

Cerros, ascensores, calles estrechas... emanan un aroma a océano y a siglos de la más rica historia. Desde los changos hasta Neruda, siendo escenario de saqueos, de terremotos, de importante actividad política y económica.


El Valle Paraíso es la cuna de personajes de la magnitud de Ricardo Krebs, Luis Emilio Recabarren, Salvador Allende, Augusto Pinochet y Eduardo "Gato" Alquinta. La fuente de inspiración para un cúmulo inconmensurable de canciones, poemas y pinturas. La auténtica e indiscutible capital de la cultura chilena. Un ingrediente medular en nuestra historia e identidad como país.


Valparaíso es magia pura. Magia que se respira en sus únicos pobladores, en sus edificaciones victorianas, en su innegable carácter de baluarte artístico. Valparaíso no es una ciudad. Es algo mucho más grande, abstracto y trascendente, ya inherente a nuestra esencia como chilenos.

He aquí el porqué de este blog: exhibir una muestra de Valparaíso, una pizca de ese invaluable patrimonio social y cultural. Pretendemos crear un espacio para dar a conocer algunos de los rasgos artísticos emblemáticos del puerto. Queremos compartir la magia.

No queda más que darles la bienvenida a Valparaíso, puerto de mi amor.

El Team!

¿Qué hace a Valparaíso distinta de otras ciudades?

Decidimos salir a la calle a preguntarle a la gente qué es lo que hace de Valparaíso una ciudad única. Aquí están sus respuestas.

Vida nocturna

Valparaíso desde siempre ha sido la cuidad del entretenimiento nocturno, aquí podemos encontrar Pub y discotecas de todos los estilos y gustos. Algunos de los lugares más conocidos y preferidos por la gente son el Cinzano ubicado en la Plaza Aníbal Pinto, este le ofrece al publico un salón de baile, música en vivo, comedores, este es sin dudad un lugar muy completo y agradable.



Otro local es El Huevo, que se caracteriza por tener varios pisos en los que se reparten diversos ambientes. En éstos, se puede encontrar música para todos los estilos y gustos. Desde el reggaeton de moda hasta bandas en vivo en el subterráneo.

Otro de los locales que para visitar en Valparaíso es el Cherry, un lugar donde se puede encontrar un ambiente sin prejuicios acompañado por música alternativa que va desde electro pop hasta los clásicos de los 90’s.


Si tus gustos son completamente distintos, también puedes encontrar locales para ti, como Aeternus Club, lugar donde la decoración y música gótica es excelente. Puedes encontrar desde los clásicos hasta lo más nuevo en electro dark.


Si buscas un lugar universitario acompañado por música para bailar, como reggaeton y cumbias, puedes ir a la Locomotora. Ahí te encontrarás con un ambiente relajado y una decoración basada en mesas y sillones para conversar y compartir.

En la subida Cumming, puedes encontrar diversos lugares donde pasar un buen rato, un de ellos es el Gato en la ventana. En este lugar, puedes encontrar música andina y folklórica interpretada en vivo por varios grupos durante la noche. El ambiente es relajado y especial para compartir con los amigos, acompañado de Silvio Rodríguez y Víctor Jara.

Los Ascensores

Los cerros que rodean la ciudad han sido urbanizados con mayor o menor densidad. Para acceder a ellos, la cuidad se dotó desde época muy temprana de una sistema de transporte publico de funiculares o ascensores sobre planos inclinados, que hoy en día son uno de los patrimonios culturales mas interesantes de Valparaíso.

Son 15. El primero se construyó en 1883, funcionando a vapor; se denomina Concepción. El segundo en antigüedad es el ascensor Cordillera, instalado en 1887, se caracteriza por ser el de mayor gradiente vertical de toda la ciudad.

El cerro Barón fue dotado de ascensor en 1906, con la particularidad de ser el primero en funcionar a motor eléctrico.

Estos ascensores no solo son vehículos de trasporte público, sino que además son piezas muy valiosas de arqueología. También forman parte de rasgos identititarios de la localidad.

Durante la subida, la vista sobre la bahía es de una belleza impresionante.

Actualmente muy pocos ascensores están en perfectas condiciones. Es por eso que hago un llamado a las autoridades de Valparaíso y Chile, para que tomen medidas y actúen rápido por los ciudadanos y para que este patrimonio no se derrumbe.


Algo de historia

La bahía de Valparaíso se asemeja a un importante anfiteatro, en el que se distingue una pequeña y angosta zona plana (el plan), en la que se localiza el centro comercial y administrativo, y que esta rodeada por numerosos cerros densamente ocupados, donde vive la mayor parte de la población.

“El poder de atracción de un puerto”

Quintil para los indígenas Changos que la frecuentaban en sus labores de pesca, fue descubierta por Juan de Saavedra (1512-1544), quien llego a este lugar en 1536 a bordo del navío Santiago. En 1542, Valdivia designo a la bahía como puerto de servicio de Santiago. En 1599 se levantaron una capilla y algunas casas. En 1730, Valparaíso sufrió un fuerte terremoto que afecto a gran cantidad de casas y hubo que reconstruirlas. Al final del periodo colonial, el fuerte impulso al comercio promovido por el rey Carlos III, favoreció al puerto, así en 1795 Valparaíso contaba ya con cuatrocientas casas, un hospital, cuatro castillos y diez almacenes de mercaderías. Con la llegada de la Independencia, el puerto se abrió al comercio, lo que se tradujo en un significativo desarrollo económico, ya que se convirtió en un lugar de arribo de productos. Durante la segunda mitad del siglo XIX, Valparaíso experimentó un crecimiento demográfico impulsado por la notable llegada de inmigrantes de origen europeo, quienes dieron un especial carácter al diseño urbano y a la arquitectura de la ciudad.

Esta urbe se convirtió en la principal plaza comercial y financiera del país, constituyéndose en ella la primera bolsa de valores. Además se realizaron las primeras grandes innovaciones urbanas, como ferrocarriles, telégrafos, iluminación pública etc.El comercio, la agricultura y la minería prosperaban y se exportaba a varias republicas. En 1863, la ciudad contaba con 70000 habitantes. El auge de la ciudad terminó a comienzos del siglo XX, a raíz de la construcción del canal Panamá, que desvió las rutas marítimas.



Actualmente, la mayoría de los edificios de Valparaíso son modernos, pues la cuidad sufrió un terrible terremoto en 1906. La disposición del plano urbano está adaptado a los cerros muy pintorescos. En 1990 se inaugura en Congreso Nacional. En el año 2003 fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNICEF. Este querido puerto sigue teniendo su actividad vinculada al mar, ya que es la base de la Marina nacional. Además existe una intensa vida universitaria. ¡Te invitamos a que vayas y disfrutes de la cultura!





Música de Valparaíso

Desde comienzos del siglo XX, la música ha tenido protagonismo en la cultura e identidad porteña. Entonces era mayoritariamente a través de teatros y grandes salones que se experimentaba la vida musical. En las últimas décadas, trovadores y cantautores han expresado su amor por la bohemia ciudad a través de canciones. La vida musical de Valparaíso es muy activa, siendo una de las ciudades en Chile donde más tocatas y eventos musicales se realizan. Es sabido que se concentran aquí gran cantidad de músicos dedicados a su arte.

A continuación, algunos ejemplos de canciones inspiradas y/o dedicadas a Valparaíso.


Graffiti


Valparaíso no es sólo historia antigua, puesto que hace algún tiempo que el arte moderno, el graffiti, se ha tomado las murallas olvidadas de los cerros, trasformando algunas en verdaderos comics. Aquí los protagonistas pueden ser fantásticos, mágicos o de antología. Todo gracias a la iniciativa de Inticastro (que estudia arte) y Charquipunk (diseñador), autores de más de 80 murales y grafiteros de profesión y gestores de este proyecto. Ambos se acercaron a la Municipalidad de Valparaíso a proponerles la idea, la cual ha temido una buena recepción, tanto que los turistas nos paran de tomarles fotos a estas expresiones artísticas.







Jota Cruz, casino social




En una de las calles más concurridas del plan de Valparaíso, impredeciblemente nos encontramos con un estrecho y largo pasillo, al final del cual está el restaurante Jota Cruz, emblema porteño. Justamente por eso nos decidimos a visitarlo, y a probar una de las chorrillanas –típico plato porteño- que supuestamente serían las mejores de Valparaíso. Cuando tomamos asiento no sabíamos bien a dónde mirar, habían demasiados lugares donde entretener la vista. El lugar está muy decorado, tiene cachureos y antigüedades a la vista, y estanterías con rústicos artefactos. Además, las paredes están completamente rayadas con dedicatorias, chistes y recuerdos de turistas y lugareños, al igual que los manteles de plástico de nuestra mesa. El servicio fue muy rápido, y obviamente, la chorrillana era exquisita.


Una buena experiencia para conocer mas de cerca la cultura porteña, desde primera fuente; la gente en sí. Gente acogedora, alegre, buena para compartir, son impresiones que nos llevamos desde el primer momento. Lo notamos en las mesas largas que son compartidas, predisponiendo el ambiente para un almuerzo ameno y conversado. Luego sale un hombre con camisa a cuadros, gorro de lana y jeans claros, él es el cantante, quien va de mesa en mesa compartiendo sus melodías en guitarra, cantando alegres versos a la ciudad en que nos encontramos. Unas mujeres turistas se ponen de pie a bailar algo parecido a un vals, y así termina de armarse el ambiente alegre y casi fiestero, cosa que aquí puede pasar en cualquier almuerzo de semana, sin importar lo cotidiana que sea la ocasión. Al dejar el lugar, estamos convencidos de que hemos escogido uno de los mejores ambientes para vivir la esencia porteña desde el corazón de la ciudad misma.




Arte en Valparaíso

“Valparaíso te sorprende” es lo que pensé al recorrer valpo junto al team. Sin duda, los grandes artistas, músicos y pintores encontraron en este puerto un lugar de inspiración, al observar la vida cotidiana (día y noche), su gente, los espacios como sus calles estrechas, que son huellas y marcas de historia, su arquitectura, la cual te transporta a otra época, manteniendo aún rasgos identitarios de la colonia .Todo lo anterior lo podría reducir a una frase: la esencia de Valpo!

A continuación, se muestran algunos artistas de la pintura chilena, que plasmaron a Valparaíso sobre óleo y acuarela.

John Searle 1783 – 1837: Visitó Valparaíso en 1822, pero no será hasta 1830, cuando su barco se hunde en los roqueríos de la costa, que se instala en la ciudad y se dedica a la pintura. En alrededor de 70 acuarelas plasmó la vida cotidiana del puerto. Casado con Catherine Taylor, sus descendientes directos se arraigaron en Valparaíso.

Juan Mauricio Rugendas 1802 – 1858: Llega a Valparaíso en 1834 instalándose con un taller de pintura, luego de haber estado en Santiago y Talca. Se siente a gusto en Valparaíso por ser una ciudad cosmopolita.

Pinta panorámicas de Valparaíso desde el mar y desde los caminos que llevan a la ciudad, además de retratos de personas y familias de las colonias europeas.


Juan Francisco González 1853 - 1933 : Pertenece a la generación de los grandes maestros de la pintura chilena, junto a Pedro Lira, Alfredo Valenzuela Puelma y Alberto Valenzuela Llanos, quienes pintaron durante las dos últimas décadas del siglo XIX y las dos siguientes del XX.

Llega a Valparaíso en 1884 donde enseña dibujo a los alumnos del Liceo de Hombres de Valparaíso, gracias al ofrecimiento del rector Eduardo de la Barra.

Durante los próximos once años de su vida se dedica a retratar la vida de los humildes, integrando el tema social a la tradición de retratos marítimos de Valparaíso.





Thomas Somerscales 1842 - 1927: Conocido como el pintor de las glorias navales de Chile, Somerscales llega a Valparaíso en 1869 con 27 años. Su pasión por el mar y su espíritu de marinero lo llevan a plasmar la partida de la Expedición Libertadora de Chile al Perú, y a retratar múltiples escenas de la Guerra del Pacífico de 1879





Reinaldo Villaseñor 1925 – 1994: Rescató estereotipos chilenos como el manicero y el organillero, en localidades populares como las ferias libres y los parques de entretención. De Valparaíso pintó vistas desde los Cerros Barón y Bellavista y recorridos por las playas de Portales y Torpederas.